Editor: Esdras Mendoza Rios

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Espero esa cita…

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Cuando pasamos por dificultades, nuestra vida de oración parece incrementarse, cosa que no debiera ser así, pero es lo que muchas veces sucede. Recurrimos a Dios para buscar de su ayuda y salvación. Es en esos momentos que esos encuentros vuelven a reavivarse, no entendemos porque dejamos de acudir a la cita, siendo que éste es el encuentro que nos conforta y llena de paz para sobrellevar este mundo atiborrado de muchos males y pesares.

Es a través de estos momentos, cuando oramos agradeciendo que nos damos cuenta de lo maravilloso que es el amor de Dios para con nosotros, cuantas bendiciones, cuanto gozo, cuanta paz. Nos habíamos olvidado de enumerar cuantas bendiciones llegan diariamente a nuestra vida.

Después de orar, siento algo en lo hondo de mi ser; agradezco a Dios por tanta bondad y cuidado, pero no quiero terminar de estar a solas con Dios. Me levanto y al parecer mi vida sigue igual, pero nada más en apariencia, yo ya soy otra persona. Regreso a mi rutina con gozo y alegría, pero, sin embargo, siento una cierta tristeza, un sentimiento sutil de aplazamiento, como cuando la oscuridad apaga los brillantes colores de una puesta de sol perfecta y uno se da cuenta de que tiene que esperar otra tarde para volver a disfrutar de esa belleza.

A menudo no estoy seguro de querer abrir los ojos, pero cuando lo hago, me doy cuenta de que el amor de Dios ha cambiado todo. El clima, el tráfico, el trabajo, las personas, los problemas, todo ya no presentan un reto; las personas que han tratado de hacerme daño ya no son mis enemigos; veo a todos a través del amor de Dios como mis hermanos. El estar lleno del amor de Dios es lo que nos da más dicha y vale cualquier esfuerzo.

Le doy gracias a Dios por ese tiempo especial y por los muchos recordatorios de su amor: el sol, la luna, las estrellas, la tierra, el nacimiento de un niño, la sonrisa de una amistad. Le doy gracias por su Palabra, por el privilegio de tener la oración y por el recordatorio más maravilloso de existencia: Su amor.

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Alboroto

Criticas[3]ALÚS

“Salieron de Dofca y acamparon en Alús”. Números 33:13

A la búsqueda de Alús

La jornada que corresponde al día de hoy para examinar es la llamada Alús. Lo leemos en Números 33:13, escrito allí por inspiración del Espíritu Santo: “Salieron de Dofca y acamparon en Alús”. Alús se encuentra entre Dofca y Refidim, como se puede ver en el versículo 14: “Salieron de Alús y acamparon en Refidim, donde el pueblo no tuvo aguas para beber”; pero antes de que sucedieran las cosas de Refidim, que se caracteriza por esa frase: Refidim, donde el pueblo no tuvo aguas para beber, antes de que eso aconteciera en Refidim, algo aconteció en Alús.

El Seder Olam Rabbá, es un libro de rabinismo antiguo, que es prácticamente el libro de la cronología talmudista fundamentalista. Ustedes saben que hay los judíos talmúdicos, los judíos llamados ortodoxos; ellos tienen una cronología, y ellos contabilizan su cronología basada principalmente, más que en la Biblia, en los cálculos que de la Biblia hizo Rabí Osaya, un rabino que escribió el libro El Seder Olam Rabbá, que son palabras (más…)

Yo soy el pan de vida.

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“Salieron del Mar Rojo y acamparon en el desierto de Sin.  Números 33:11

Salieron al desierto y murmuraron

A diferencia, hermanos, de la vez pasada que el pasaje de Éxodo respecto de Números fue tan magro, hoy es bastante abundante. Entonces, vamos allí al pasaje correspondiente en el libro de Números 11:33. Hoy llegamos a la octava estación, después de Ramesés, Sucot, Etam, Pi-hahirot, Mara, Elim y Mar Rojo. Dice Números 33:11: “Salieron del Mar Rojo”; esa palabra siempre es bienaventurada. Siempre el salir es por fin poder superar una situación; eso es lo que quiere decir salir de una estación hacia otra, de una jornada a otra; es poder superar cosas que cuando se llega allá parece que no las podríamos superar, pero al fin salió. Dice la Palabra que las salidas eran porque la nube había considerado que ya era el momento de levantarse y de conducir a su pueblo. Claro que lo conduce a otra situación de la cual también habrá que salir después; vamos saliendo y acampando, saliendo y acampando. “Salieron del Mar Rojo” y tenemos presente lo que se estudió la vez pasada, “y acamparon en el desierto de Sin”. Aquí ya la palabra desierto, es una (más…)

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