Editor: Esdras Mendoza Rios

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Que es la oración

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Parábola “El Amigo inoportuno” última clase.

5 puntos para pensar…

l. La falsificación más evidente, y hasta irritante para quien conserve un mínimo de sensibilidad religiosa, es la del utilitarismo vergonzoso y, por tanto, de la instrumentalización casi mágica de la religión, que lleva a creer que Dios está a mi servicio, a mi disposición. Un Dios a quien incluso se le imparten órdenes.

2. Otra distorsión bastante frecuente es la que coloca la oración de petición en los momentos de emergencia de la vida, en los casos dramáticos, en las situaciones trágicas y sin salida. En una palabra, algo como una señal extrema de alarma a la que uno se agarra desesperadamente cuando suena la hora del peligro. Se olvida que la relación con Dios se inserta en la cotidianidad, en la normalidad de la existencia, en los días luminosos como en los grises, cuando el tiempo está sereno y cuando en nuestro horizonte se agolpa la tempestad. Mucha gente, por el contrario, sólo se acuerda de él en las circunstancias en que no se puede prescindir de su ayuda.  Si sólo oras cuando estás en problemas…. ¡Estás en problemas!.

3. Dios quiere escucharnos, pero no acepta nuestras órdenes. La gran tentación del hombre siempre es la de trastocar los papeles, usurpar el puesto de Dios. Oyendo el contenido y el formalismo de ciertas plegarias, se saca la impresión de que el orante cree que domina, que domestica a Dios, que lo tiene secuestrado en sus dependencias. Cuando el hombre tiene la pretensión de hipotecar a Dios, de confiscarlo, de “tenerlo”, su mano no alcanza a Dios, sino a un ídolo. El pecado del paganismo está revestido de religiosidad. Por eso los primeros cristianos eran acusados de no ser “religiosos”. Dios está cercano. Dios es alguien con el que se puede contar. Pero no está a nuestra disposición. No está a nuestro alcance. Tenemos que evitar invertir los papeles. Somos nosotros los que en la oración nos ponemos a disposición de Dios. Cuando oramos nos abrimos, nos hacemos disponibles para secundar su acción. Desgraciadamente, el estilo de ciertas oraciones revela la pretensión de asignar a Dios ciertas “tareas”, fijando incluso modos y tiempos, imponiendo cantidades y vencimientos. (más…)

Extractos acerca de la oración Parte 5

La oración profunda sólo puede proceder del pensar y del vivir rectamente. El fundamento de la oración verdadera es una recta relación con Dios. Debemos ser salvados, ¡no ser perdidos Debemos ser los hijos de Dios, ¡no los de Satanás! ¡La oración y la desobediencia no se mezclan!. Son más de treinta las veces, en las que Dios no contestó, o no contestaría algunas
oraciones. El problema por lo general fue el pecado. El que aparta su oído para
no oír la ley, su oración también es abominable (Proverbios 28.9). El sacrificio de los impíos es abominación a Jehová; más la oración de los rectos es su gozo (Proverbios
15.8). “Jehová está lejos de los impíos; pero el oye la oración de los justos (Proverbios 15.29).” “Si en mi corazón hubiese yo mirado la iniquidad, el Señor no me habría escuchado (Salmos 66.18).” “Porque los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos atentos a sus oraciones; pero el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal (1 Pedro 3.12).” “Y cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él (1 Juan 3.22).”

Estas escrituras son simples y llanas. Dios no nos escuchará mientras nos rehusemos escucharle a él. El pecado nos aleja de la oración, y la oración nos aleja del pecado. No obstante, tenga cuidado. ¡La bondad no es soborno!. La oración no es negociación. Uno no hace el bien para ser bendecido.

Dios sencillamente bendice a los buenos. Sólo los buenos están en posición de ser bendecidos. El hombre no puede ganar el derecho de ser oído. Dios no está a merced de la oración, sino que…

¡Sólo la gente humilde tiene acceso al corazón de Dios! (más…)

Si se humillare mi pueblo…

“Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanará su tierra” (2 Crónicas 7.14).

 

El contexto es la oración. El templo que había sido construido por Salomón, estaba
siendo inaugurado. Este fue uno de los grandes días de la historia de Israel. Salomón pronunció la oración del templo en 2 Crónicas 6. ¡Dios escuchó y aceptó esa oración!. La respuesta de Dios se encuentra en el capítulo 7. Este es el contexto del texto que estamos estudiando. Léalo… conózcalo. Este texto revela la filosofía bíblica de la oración. En realidad, en 2 Crónicas 7.14 se encierra todo sobre la oración, en sólo un versículo.

Es importante la forma en la adoración y en la oración. Es algo que básicamente se ha abandonado hoy día. La oración tiene forma. Salomón había llamado a los ancianos, y a los sacerdotes de todas las tribus, para que estuvieran presentes en la inauguración del templo. Todo lo necesario estaba en su lugar correspondiente. El día se había declarado santo. La forma tiene el lugar que le corresponde. Dios es un Dios de orden. Israel estaba unido y en paz.

“Si… mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado,..”. La oración es un privilegio único de los hijos de Dios. Puede que haya excepciones en las que Dios escuche a los pecadores (Hechos 10:4) —pero ello no es la regla.’ La oración es para su familia. Esto es algo que a menudo se ignora cuando estudiamos la oración “en el nombre de Jesús”. Dios escucha y responde las oraciones de sus hijos. El texto bajo estudio se da en Jerusalén, en el templo de Dios. La nación se había reunido para adorar a Dios. Este es el
suelo en el que la oración florece. (más…)

“Yo Soy” la resurrección y la vida

Veamos un ejemplo específico de esto en la Biblia:

¿Qué le instó a Jesús a decir, “Yo soy la resurrección y la vida” (Juan 11:25)?

Él fue confrontado con un hombre muerto llamado Lázaro. Su nombre trató con la necesidad del momento. Lázaro se había enfermado y murió. Sus hermanas, Marta y
María, conocían a Jesús como su honorable amigo. Ellas respetaban grandemente a
Jesús y le llamaban “Señor”. Ellas Creyeron que Él fue enviado por Dios, pero no entendían a cabalidad quién Él era. Él se había hospedado en su hogar muchas veces y había compartido el alimento con ellas, pero ellas no se habían dado cuenta que tenían a “la resurrección” bajo su propio techo. Por consiguiente, cuando Jesús le dijo a Marta, “tu hermano resucitará” (v. 23), Él quería que ella obtuviera un mejor entendimiento de quién era Él.

¿Conoce usted a Jesús como su Salvador? Entonces existe la posibilidad de que eso sea
lo único que Él sea para usted. ¿Lo conoce usted como su Sanador? Entonces eso es lo único que Él será para usted. Marta estaba limitada en su conocimiento acerca de Jesús; por eso ella le contestó, “algún día, en el futuro, cuando Dios resucite a los muertos, mi hermano resucitará” (Véase Juan 11:23-24). Jesús respondió, “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree
en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?” (más…)

Extractos acerca de la oración 2da. Parte

Muchos reducen la fe a un ídolo -creen en el creer. Aunque contradicen toda lógica, están orgullosos de su fe, se jactan de su fe.

La fe lo hace a uno humilde. La fe se gloría en el objeto de  ella, no en el poseedor de ella. La fe no es ilusión. La fe no es creer que algo es verdadero cuando uno sabe que no lo es. La fe es confianza en Dios, no fe en la fe.

La fe no cambia la realidad. La fe no es certidumbre. A  Abraham no se le dio un mapa de caminos. “Salió sin saber a dónde iba”. Esta es la aventura de la fe, es poner nuestra mano en la mano de un Dios en quien se puede confiar. “Grande es tu fidelidad”.

¡La fe es humildad, dependencia, renuncia, obediencia, vida!. Somos salvados, santificados, glorificados por la fe. La fe ora. La oración es la voz de la fe. La fe es confianza en Dios, no en uno mismo. La fe es estar muerto a uno mismo y totalmente entregado a Dios. Nuestra oración es el concepto real que tenemos de Dios. Nuestra oración es nuestro verdadero concepto de la fe. La fe no consiste en que se han recibido todas las  peticiones; la fe consiste en vivir sin las respuestas. La oración tiene sentido sólo cuando se vive. Job definió plenamente la fe y la oración: “He aquí, aunque él me matare, en él esperaré”.

Sólo hay una conclusión: “Dios es el gran sabedor de todo en la vida!”. “La oración alaba lo altísimo de Dios” (más…)

Extractos acerca de la oración.

¿Cómo es el asunto, “Escucha Dios, que tu siervo habla” o “Habla Dios, que tu siervo escucha”?.

¿Porque muchas veces queremos “manejar” a Dios a nuestro antojo?

La gente rechaza la idea de un “Dios trascendente” con autoridad. El enfoque de la gente es en un Dios inmanente, en un sentimiento subjetivo. En otras palabras, el Dios soberano de las Escrituras es reducido al “Dios que es producto de nuestra imaginación”. En lugar de elevarnos para ser como Dios, rebajamos a Dios para que sea como nosotros.

Es trágico que muchos de los que alegan sentir la presencia de Dios se rehúsan a escuchar su voz.

Si en toda la Biblia algún consejo se encuentra para el hombre, es éste: “Escucha!”. El hombre necesita humillarse ante Dios para poder escuchar, creer, obedecer y vivir.

¿entonces, como debo orar?

¡La única forma de aprender a orar es orando! (más…)

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