Editor: Esdras Mendoza Rios

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Una mezcla peligrosa…

Cuando estuvimos en el nivel de Educación media (secundaria) se hacían experimentos en los laboratorios, en los cuales, el maestro nos indicaba que al hacer algunas mezclas, se debería tener cuidado ya que ciertos químicos podrían causar reacciones e incluso llegar a explotar. Pero no sucedía con todos los ingredientes, sólo pasaba cuando ciertos ingredientes se juntaban. Si sólos eran peligrosos, juntos se volvían explosivos.

Pues bien, hoy analizaremos, a la luz de la palabra de Dios, dos elementos, que si se juntan al momento de interpretar (ἐπιλύσεως – hermeneo) la palabra de Dios, pueden cambiar el significado original de las palabras y darle un giro de 360 grados “torcer” el sentido original de las palabras.

2da de Pedro 3:16  “… hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición…”
 

¿Ya se dieron cuenta a que elementos me refiero que se vuelven una mezcla peligrosa?

Bueno, entonces en esta entrega, empezaremos por definir a los “indoctos” a los que se refiere el pasaje.

 

La raíz de la ignorancia. El versículo los identifica como ignorantes o indoctos; se infiere que un cerebro con poca instrucción bíblica es presa fácil del error, o que en los tales el virus para mal interpretar las Escrituras es muy agresivo. Sus interpretaciones carecen de los argumentos del Espíritu Santo; ignorantes de las doctrinas evangélicas, su anhelo carnal los engaña, y engañan a otros.

Pedro los identifica de “indoctos”, y Pablo de “vana palabrería”. Sus palabras son vanas, sus obras también. Nuestro Salvador anuncia que muchos llenarán sus cultos públicos, no con enseñar la voluntad de Dios, sino con esto: “Profecías, echar fuera demonios y hacer muchos milagros?”

“22 Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros” Mateo.7:22

Esas actividades no enseñan a nadie como hacer la voluntad de Cristo. Se disfrazan de ministros de Cristo, pero lo real es que son falsos maestros. (Digo esto con cautela, sin generalizar, sabiendo que Jesús lo dijo, pero recordando que no se debe sacar al texto de su contexto, ya que se habla aquí de aquellos falsos seguidores de Jesús, los que se vuelven oidores nada más y no hacedores de la voluntad de Dios). Como dijera alguien: Son maestros de animación, no de salvación; curanderos, no médicos del alma. Les gusta ser visto y alabado por los demás, ellos se llevan la gloria – y el dinero – y confunden a muchas personas tras de sus propios razonamientos “torcidos”.

Últimamente he escuchado mucho el término “Rhema” – mal aplicado por cierto – en cuanto a la interpretación Bíblica, dejando a un lado y restando valor al estudio exhaustivo de la palabra y en una aparente espiritualidad, dicen: “Yo no necesito prepararme, ya que el Espíritu Santo me guiará” y terminan diciendo cada barbaridad al frente de sus oyentes, claro sacando de contexto también la Escritura cuando dice: “No os preocupéis que habéis de decir…”.

Ah, se me olvidaba, ¿quieres conocer acerca del término Rhema? No te pierdas uno de los próximos artículos que publicaré. (Es para atraer tu atención y mantener la expectativa).

 

indocto, ta.(Del lat. indoctus).
1. adj. Falto de instrucción, inculto. Sinónimos(Analfabeto, ignorante, iletrado, inculto)

Quiere decir esto que ¿Una persona con mucha preparación, mucho estudio y mucha cultura ya puede interpretar correctamente la palabra de Dios?, ¡claro que no!, ya dijimos anteriormente que el hermeneuta debe estar lleno del Espíritu Santo, esto es primordial, y “el Espíritu Os guiara a toda verdad.”

Algún creyente sincero y lleno del Espíritu Santo, sin preparación pudiera llegar a conocer la verdad? (más…)

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Una mezcla peligrosa 2

INCONSTANTES.

En la entrada anterior (Una Mezcla Peligrosa) analizamos a los que sin querer instruirse y más aun sin estar llenos del Espíritu Santo, se acercan a las Escrituras para interpretarla, los llamados “indoctos”  quienes suman a su ignorancia la falta de constancia, dando como resultado que  “tuercen” las Escrituras

La inestabilidad. La palabra indoctos viene del vocablo griego “amathes” (ἀμαθεῖς), que literalmente es: “sin aprender” y significa: no instruido, ignorante. En otras palabras, una persona que no ha sido enseñada tuerce las Escrituras, por esta razón Dios envió apóstoles para que nos enseñaran la palabra, ya en el Antiguo testamento Dios dice: “Mi pueblo pereció por falta de conocimiento…”.

La otra palabra es: inconstantes, del griego “asteriktos” (ἀστήρικτοι) – ¡Si! de ahi toma su nombre nuestro simbolo “*” -, son personas que tienen la tendencia a cambiar, inestables, inseguros y por consecuencia no estables en su pensamiento, por esta característica son fáciles de seducir por los falsos maestros (2ª Pedro 2:14) una persona que no ha sido enseñada y que es inconstante en su estudio de la Escritura, terminará torciéndola, la palabra tuercen nos habla de una realidad y metafóricamente se refiere a alguien que pervierte la palabra. Estos hombres no tienen límites pues también el Antiguo Testamento lo falsean, Pues Pedro dice: “…como también las otras Escrituras,…” con las otras Escrituras él se refiere a los escritos del Antiguo Testamento, sin embargo todo esto resultará en su perdición.

Esta palabra inconstante o inestable es cuando alguien carece de apoyo, como el borracho que zigzaguea de un lado a otro, ha metido tanto alcohol en su cabeza que no puede permanecer firme.  Firmes en su error, inestables en la sana doctrina. De todas las doctrinas tienen un poco, un poco de humanismo, un poco de reformados, un poco de wesleyanos, un poco de arminianos,  de carismáticos, de pentecostales, de bautistas, de adventistas, de materialismo, de creacionistas, de “new age”,  ¡hasta le meten un poco de “G12”!, de filosofías orientales, de la corriente de las “caídas”, de la “risa”, del hacer “llover polvo de oro”,  la doctrina de la prosperidad  y cuantas más podríamos citar aquí. Pueden llevarse bien con todo el mundo, menos con el Evangelio. Lo peor es que muchos se “fascinaran” de sus doctrinas y les seguirán, pero el resultado es como Jesús mismo dice en la palabra: “Si un ciego guía a otro ciego, ambos caerán en un hoyo” Mateo. 15:14.

Inconstante adj.

1  Se aplica a la persona que no tiene una voluntad firme y continuada en la determinación de hacer una cosa o en el modo de realizarla.

2  Que no es continuado, que se desarrolla con interrupciones o con variaciones de intensidad.

3 No estable ni permanente. Que muda con demasiada facilidad de pensamientos, aficiones, opiniones o conducta.

Sinónimos: variable, inestable, mudable, incierto, voluble.
Volubilidad  Latín: volúbilis, voluble

Hebreo: amál, caer.

Griego: astériktos, no fijo.        Volver, girar. Versátil, frívolo, caprichoso, inconstante. Caer, desfallecer, destruir. Algo que no está fijo firmemente, que se vuelve resueltamente en otra dirección.

 Hay muchísimas personas que no se afirman en ninguna congregación, sino que a la menor provocación de desacuerdo, huyen buscando la “iglesia perfecta”, a ellos les diría un gran predicador: “El día que encuentren la iglesia perfecta ¡No entren! No la vayan a echar a perder”.

Personas que son bien descritas por la Palabra cuando dice: “Niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error” (Efesios.4:14).

¿Cómo se forma una persona inconstante? (más…)

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