Editor: Esdras Mendoza Rios

Entradas etiquetadas como ‘efesios’

Efesios 5:18

10 de Octubre del 2014

A fin de ser justo, denuncio al tipo de cristiano que trata de producir una alegría y un espíritu airoso que es falso, fingido y ficticio. Esa no es obra del Espíritu Santo.

Me refiero a aquellas personas que se visten de una alegría voluble y dicen, “Yo siempre demuestro que como cristiano soy una persona feliz”.

Me dio mucha tristeza ver a un hombre con los ojos rojos de tanto llorar, aunque nadie lo vio hacerlo, contando chistes durante el funeral de su hijo, para demostrar una vida feliz. No, no entendió que el gozo es independientemente de las circunstancias, porque trae la paz de Dios. Pero que el estar triste no nos resta Santidad. El efecto que producen, al menos en mí, estas personas es que puedo ver la exhibición de su carnalidad y comprobar que no comprenden la doctrina del Espíritu Santo.

Ellos mismos tratan de crearlo y usarlo como si fuese una capa. Luego tratan de inyectar brillo y alegría en sus reuniones. Eso es ebriedad, eso es disolución, eso es semejante al efecto del alcohol; ese es el hombre tratando de producir una apariencia de felicidad.

No hay nada más triste que una persona tratando de dar la impresión de ser feliz.

En el cristiano esto no sucede así, él es feliz. En él está el estímulo del Espíritu Santo, en él está el gozo del Señor. No hay nada de exhibicionismo en él. Acá no hay fingimiento ni se trata de engaño. Es el ‘gozo en el Espíritu Santo’. “El fruto del Espíritu es amor, gozo…”. Esa es la obra del Espíritu Santo.

Por eso, repruebo al tipo de cristiano que da la impresión que la vida cristiana es miserable; pero del mismo modo, repruebo a la clase de cristiano que da la impresión de que el cristianismo es una forma de brillo, de que no pasa nada, una actitud arrogante que lo lleva a un estado de constante ocupación y un exhibicionismo, que no es sino la carne y que al final de cuentas cae en la categoría del efecto que es producido por el exceso del vino.

“No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu,” – ‪#‎Efesios518‬

Pero tengo algo contra ti…

Pero tengo algo contra ti: Que has dejado tu primer amor…

Siempre he escuchado que la frase “tu primer amor” se refiere a esa euforia que nos caracterizó al principio de nuestra conversión, a ese entusiasmo de contarles a todos los que nos ha sucedió, a que las manos nuestras eran las primeras que se levantan cuando se pedía ayuda, y así se ha manejado…pero:

¿Puede alguien que ha perdido su entusiasmo y pasión “Trabajar arduamente”?

¿Así mismo alguien desmotivado puede tener “Mucha paciencia”?

¿Puede alguien que se cuida hasta del más mínimo detalle guardarse al punto de “No soportar a los malos”?

¿Puede alguien que no se ha propuesto escudriñar las escrituras descubrir el engaño “de los que se dicen ser apóstoles y no lo son y hallarlos mentirosos”?

¿Pueden estas personas sufrir? ¿Y  no desmayar?

No, yo creo que no, más bien me parece que la critica va mas enfocada precisamente al “enfoque” de nuestras actividades, ¿Por qué trabajas tanto? ¿Qué te motiva a saber tanto de la Palabra? ¿Es amor hacia Dios o es querer alcanzar un grado de intelecto más allá del promedio de los demás?

Trabajas para el Reino de Dios o trabajas para que te notes. Dice la Palabra “Nada hagáis por contienda o por vanagloria.” Que te motiva a actuar, crear una ola de choque con que derribes a los demás cuando reciban el golpe en la cara de la muestra de tu talento y trabajo. O “pararte el cuello” al recibir el reconocimiento y crédito, al recibir tú los aplausos que son para Dios.

¿Deseas ser reconocido por los demás como una persona piadosa? (más…)

Nube de etiquetas