Editor: Esdras Mendoza Rios

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¡Cancelando la Navidad!

cancelada

 

Te reto a que este año canceles la Navidad.

Que la canceles del modo tradicional en que la has venido celebrando. En lugar de visitar todos los días la iglesia, cercanos previos y posteriores, te invito a ser la iglesia, ese cuerpo de aquel Jesús que un día se encarnó y se dio en favor de los pobres, los necesitados, las minorías sintiendo compasión por ellas.

Te invito a pasar tiempo con personas que normalmente no lo harías y dar regalos a aquellas que no aparecen en tu lista de favoritos.

Te invito a recordar que Jesús vino a nosotros en persona y que mejor manera de expresar nuestro amor por Él que ir en persona a los demás.

Actos pequeños, gestos de amor que en las manos de Dios serán grandes obras en las vidas que impactaremos.

A esto le llamo más bien promover la Navidad que cancelarla.

Cuando expresamos el amor de Jesús en formas simples, las personas se abren y expresan su necesidad de él en formas por demás maravillosas.

Ya casi celebraremos el nacimiento de Jesús en esta Navidad, ¿Puedes ser Jesús para las personas que viven cerca de ti al expresar su amor por ellos de una manera sencilla?

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Parábola “El Amigo inoportuno” última clase.

5 puntos para pensar…

l. La falsificación más evidente, y hasta irritante para quien conserve un mínimo de sensibilidad religiosa, es la del utilitarismo vergonzoso y, por tanto, de la instrumentalización casi mágica de la religión, que lleva a creer que Dios está a mi servicio, a mi disposición. Un Dios a quien incluso se le imparten órdenes.

2. Otra distorsión bastante frecuente es la que coloca la oración de petición en los momentos de emergencia de la vida, en los casos dramáticos, en las situaciones trágicas y sin salida. En una palabra, algo como una señal extrema de alarma a la que uno se agarra desesperadamente cuando suena la hora del peligro. Se olvida que la relación con Dios se inserta en la cotidianidad, en la normalidad de la existencia, en los días luminosos como en los grises, cuando el tiempo está sereno y cuando en nuestro horizonte se agolpa la tempestad. Mucha gente, por el contrario, sólo se acuerda de él en las circunstancias en que no se puede prescindir de su ayuda.  Si sólo oras cuando estás en problemas…. ¡Estás en problemas!.

3. Dios quiere escucharnos, pero no acepta nuestras órdenes. La gran tentación del hombre siempre es la de trastocar los papeles, usurpar el puesto de Dios. Oyendo el contenido y el formalismo de ciertas plegarias, se saca la impresión de que el orante cree que domina, que domestica a Dios, que lo tiene secuestrado en sus dependencias. Cuando el hombre tiene la pretensión de hipotecar a Dios, de confiscarlo, de “tenerlo”, su mano no alcanza a Dios, sino a un ídolo. El pecado del paganismo está revestido de religiosidad. Por eso los primeros cristianos eran acusados de no ser “religiosos”. Dios está cercano. Dios es alguien con el que se puede contar. Pero no está a nuestra disposición. No está a nuestro alcance. Tenemos que evitar invertir los papeles. Somos nosotros los que en la oración nos ponemos a disposición de Dios. Cuando oramos nos abrimos, nos hacemos disponibles para secundar su acción. Desgraciadamente, el estilo de ciertas oraciones revela la pretensión de asignar a Dios ciertas “tareas”, fijando incluso modos y tiempos, imponiendo cantidades y vencimientos. (más…)

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