Editor: Esdras Mendoza Rios

La armadura de Saúl     1a Samuel 17:12-40

Introducción

Una iglesia cristiana oraba así: “Oh, Dios, ¿Cómo quieres alcanzar a nuestra comunidad a través de nosotros y edificar una gran iglesia?” Dios les guio a empezar un ministerio con autobuses para proveer transporte a los niños y adultos que quisieran asistir a la iglesia. Hicieron todo lo que Dios les dijo, y su iglesia creció. Se sintieron halagados cuando la gente de otras iglesias les preguntaban: “¿Qué es lo que están haciendo para crecer tan rápidamente?” Ante esta pregunta tan constante decidieron escribir un libro sobre como hacer crecer la iglesia mediante el ministerio de autobuses. Miles de iglesias empezaron a comprar autobuses para alcanzar a sus comunidades, pensando que el método era la clave para el crecimiento. Más tarde, muchas iglesias tuvieron que vender sus autobuses, diciendo: “Eso no sirve, no funciona aquí” ¿Qué sucede? ¿Por qué no funcionan tan exitosamente los ministerios que poseemos si los llevamos acabo exactamente igual como lo hacen los demás o como lo indicaba el libro, el conferencista o el curso? Generalmente la respuesta que escuchamos a estas preguntas no son más que meras excusas para tratar de explicarnos nuestro fracaso. Sin embargo si vamos a la Biblia nos daremos cuenta de que esta llena de buenas noticias porque en ella vamos a encontrar respuestas y soluciones satisfactorias a todas estas interrogantes.

El pueblo de Dios se encontraba en medio de un fuerte desafío, los filisteos estaban frente a ellos en la colina de Éla retándolos a un enfrentamiento para decidir quien sería esclavo de quien (v. 19). Para esto, los filisteos estaban utilizando su “arma secreta”, un guerrero gigante de más de tres metros de altura de nombre Goliat (Peregrino) quien de manera constante, dos veces al día salía y retaba con ofensas al pueblo de Israel a pelear contra él (v. 16) Ya habían pasado 40 días con sus noches y tanto el ejército como su rey Saúl no habían actuado en relación a estas amenazas. Pero se nos dice que un joven de aproximadamente 17 años, pastor de ovejas y de nombre David llegó a la colina de Éla y descubrió como Goliat estaba amenazando al ejército del Dios viviente (v. 26) y como éste ejército no estaba haciendo absolutamente nada. Razón por la cual toma la decisión de ser él quien acepte el reto de Goliat y pelear por el honor de Israel. Al enterarse de esto el Rey Saúl con las mejores intenciones de ayudar David a que enfrente su destino, le propone que use una indumentaria especial: Su propia armadura, la que Saúl ha estado utilizando en todas sus batallas. Hoy le invito a que juntos a la luz de este pasaje descubramos más acerca de la Armadura de Saúl y como está repercute en el crecimiento de la iglesia. Vayamos juntos y respondamos 3 preguntas fundamentales acerca de este importante asunto.

I. ¿Qué es la Armadura de Saúl? (v. 38) “Y Saúl vistió a David con sus ropas…”

Ya vimos que el pueblo de Israel esta ante un enorme reto en sus vidas, un ejército, pero más aún un gigante amenaza con acabar con ellos. Sin embargo Dios mueve el corazón de este joven David a pelear contra el gigante Goliat. Ante la presencia del rey Saúl, éste intenta persuadirle a que no se enfrente al gigante, pues mientras él solo es un joven pastor de ovejas, Goliat es “…un hombre de guerra desde su juventud” (v. 33) la pelea seria desventajosa para David. Pero David sorprendería al decirle a rey que él no es un improvisado y que a pesar de su corta edad ha tenido la oportunidad de demostrar cuan valiente es. Pues ya en otras ocasiones ha tenido que defender su rebaño del ataque de leones y osos y que estos han terminado bastante mal (v. 34, 35) Pero hay un elemento más grande en David que lo hace enfrentarse a ese gigante llamado Goliat y ese elemento es su confianza en Dios, David dice a Saúl: “…Jehová me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, Él también me librará de la mano de este filisteo…” (v. 37) Saúl ante este gran demostración de valor no le quedo más que estar de acuerdo de que David peleara contra Goliat; no sin antes darle a David “algo” con que poder defenderse mejor. Ese algo era su armadura, era un casco de acero, una coraza del mismo material que le protegería el tórax y parte del abdomen y una espada de doble filo para atacar a Goliat (v. 38) Aquí hay dos puntos de vista con respecto a esto, por un lado hay quienes dicen que Saúl actúo movido por Satanás para obstaculizar la victoria de David; pero por otro lado hay quienes creen que Saúl obró con buenas intenciones al proporcionarle su armadura y así evitar que el joven pastor fuera herido, en lo personal me inclino por esta segunda opinión, aunque lo cierto es que la armadura de Saúl cualquiera que haya sido el motivo de prestársela representaba un enorme obstáculos para que David cumpliera con el plan de Dios; y a continuación vemos como reacciono David ante esta armadura: “Y ciño David su espada sobre vestidos y probo a andar…” (v. 39) ¿Qué es la Armadura de Saúl?

Muy en el fondo Saúl no creía que David pudiera vencer al Goliat, por eso para asegurase lo viste con la armadura que a él le ha funcionado en todas sus batallas, pero el problema no es la buena intención de Saúl sino su falta de fe, pero no en David, sino en Dios que es poderoso para usar a un pequeño pastor para vencer a un gigante. Lo mismo sucede hoy en día en la iglesia cristiana. Día a día la iglesia se enfrenta a gigantes a vencer, enormes retos y grandes obstáculos que sortear, pero como es pobre en compañerismo con Dios y le falla la confianza en Él es preferible “ayudarnos” confiando en los métodos probados de otros para ganar. Esa es la armadura de Saúl, son los métodos, las estrategias, los estilos y los criterios ajenos que han funcionado bien en otros lugares y que independientemente de la intención los aplicamos en nuestras iglesias, saltándonos la relación con Dios y desde luego su voluntad. La historia de la iglesia cristiana esta llena de estas historias en este sentido, pues cuando alguien o una iglesia es usada por Dios de manera extraordinaria, sobresaliente, y obtiene en su servicio buenos resultados; nunca faltan los “oportunos” bienintencionados a querer copiar, imitar, duplicar, repetir, calcar, piratear, fusilar e implementar las mismas cosas con la idea de ser igualmente exitoso. Pero lo cierto es que los resultados son muy diferentes en su mayoría desastrosos, produciendo frustración en sus vidas y desencanto en las personas que ministran. Tal como sucedió con el ministerio de autobuses en Canadá. Es muy tentador y muy frecuente en el medio cristiano colocarnos la armadura de otro para si ver grandes resultados. Sin embargo debemos entender que Dios uso a Saúl de un forma muy particular y diferente a la usaría a David. Quienes usan la Armadura de Saúl no han entendido 4 verdades fundamentales acerca de los planes de Dios.

En primer lugar Dios crea ministerios únicos, cuando Dios crea algo o a alguien rompe los moldes, de tal forma que nadie pueda clonarlo, a él no le gusta la clonación pues eso limita su creatividad, Él solo a creado un Billy Graham con su ministerio, Él solo ha creado un Marcos Witt con su ministerio musical. Sin embargo muchos de nosotros hemos visto burdas y malas copias de estos ministerios y como dije anteriormente cuando hacemos esto solo cosechamos frustración y desencanto. Cada quien debe buscar y encontrar el ministerio que Dios de manera personal y única ha creado.

En segundo lugar debemos saber que Dios ha desarrollado métodos únicos. Dios siempre usa métodos distintos. Dios siempre cambia sus métodos. Dios sólo ha abierto una vez el mar rojo, sólo a Pedro ha sido invitado por Jesús a caminar sobre el agua; una sola vez Dios paró el sol para que Josué y los israelitas pudieran ganar. Jesús solo fue una vez al calvario. Dios no repite experiencias o esquemas, Él mismo lo ha dicho “¡Yo hago todo nuevo!” (Ap. 21: 5 BLS) Lo que funcionó en otro tiempo ya no funciona para hoy y lo que funciona para una iglesia no funciona para otra independientemente de su sinceridad o intención.

En tercer lugar Dios siempre considera circunstancias únicas: A veces en cierto lugar las necesidades son tan particulares que Dios actúa de manera muy especial, por ejemplo, la condición del pueblo de Israel en Egipto, su situación era única y Dios actuó a través de Moisés de manera única con plagas y grandes demostraciones de poder. Jesús ante más de 5 mil personas hambrientas, su situación era única y Dios a través de sus doce discípulos respondió de manera única multiplicando panes y peces. La iglesia no puede o debe institucionalizar el mover de Dios pues las situaciones siempre son diferentes y requiere una respuesta acorde a su situación.

En cuarto lugar Dios tiene tiempos únicos: Cuando la Biblia habla del tiempo de Dios, utiliza la palabra Kayros palabra griega que significa “tiempo preciso y determinado por Dios para algo especifico” El reloj de Dios es diferente al nuestro, debemos aprender a identificar el tiempo en el que Dios quiere que actuemos. Rick Warren dice en su libro “Una Iglesia con Propósito” que crecer como iglesia es como surfear, hay que subirse a la ola, en el momento adecuado, usted no puede crear una ola, Dios si puede, y lo único que nos toca a nosotros es identificar cuando viene la ola y subirnos, él supo identificar la ola o el tiempo de Dios y así nació la iglesia bautista más grande los Estados Unidos. Cómo pueden observar cuando nos vestimos de los métodos, estilos, estrategias de otros nos estamos poniendo la armadura de Saúl y solo estamos perpetuando formas y llevamos acabo representaciones teatrales en nuestras iglesias. Pero el fruto que obtenemos es poco y de mala calidad por que hemos puesto nuestra confianza en “algo” cuando debemos poner nuestra confianza en “alguien” como hizo David. Confiar en métodos, estrategias y estilos ajenos solo nos habla de nuestra pobreza espiritual y de adulterio pues dejamos de lado la relación y tomamos el atajo de lo que otros hicieron. Me gusta la definición que Albert Einstein tiene para la locura: Es hacer lo mismo siempre y esperar resultados diferentes.

II. ¿Qué efectos tiene ponerse la Armadura de Saúl? (v. 39) “…Y dijo David a Saúl: Yo no puedo andar con esto…”

David se coloca la armadura del Rey y de pronto se da cuenta de no es de su medida, que no esta hecha para él y que a simple vista fue hecha para otra persona. Sin embargo en el v. 39 dice que una vez puesta la armadura David “…probó andar…” en primera instancia no la rechazo tajante, no dijo “no la quiero”, sino que la probó primero, lo intentó, trato de moverse con la armadura de Saúl. Y esto suele pasar cuando iniciamos algo, especialmente cuando se llega a una iglesia ya establecida. Cuando se nota que existe ya una estructura ya montada e inmediatamente se cree que el nuevo se amoldará a las formas ya establecidas. David se pone la armadura, probó moverse para poder ajustarse al nuevo molde. Sin embargo llegó a la siguiente conclusión “…Yo no puedo andar con esto…” (v. 39) ¿Qué sucede cuando nos ponemos la Armadura de Saúl? En primer lugar podemos ver que hay una gran incomodidad; David se estaba poniendo ropa hecha para otra persona; por referencias bíblicas sabemos que Saúl era mucho más alto que David, y posiblemente más corpulento; en contraste David no media lo mismo que Saúl y desde luego por su edad sus músculos todavía no estaban totalmente desarrollados. Ponerse una armadura ajena causaba en David cierta incomodidad.

Cuando nos revestimos de estilos y métodos ajenos, que no nacieron de nuestra relación con Dios, experimentamos cierta incomodidad; pues nos sentimos fuera de lugar, actuando de una manera que no somos. Algo que ha caracterizado a algunas congregaciones de corte pentecostés ha sido que sus predicadores exponen con mucha fuerza y en más de una ocasión gritando desmedidamente; cuando llega un predicador con otro estilo en particular es común escuchar entre los oyentes comentarios que afirman “que no tiene unción” o “que el espíritu no estaba con él”. En muchos de estos casos se aplica el dicho “A la tierra que fueres has lo vieres”. Sin embargo esto no es una buena recomendación porque terminaremos vistiéndonos con la armadura de Saúl y serviremos incómodamente. En segundo lugar cuando nos ponemos la armadura se Saúl no solo nos sentimos incómodos, sino que además no podemos avanzar. David intentó caminar, pero no pudo, y si dio algunos pasos fueron pocos y con muchos esfuerzos. Cuando nos ponemos las estrategias o métodos de otros no podemos esperar obtener los mismos resultados pues como lo vimos en el punto anterior Dios no es un método, es una persona y para conocer su voluntad y obtener su poder para realizarlo es necesario relacionarnos con Él. No podemos saltarnos la relación; y como dice el Dr. Billy Graham “Sin comunicación no hay relación”. Debemos orar y esperar solamente en Él las estrategias únicas para nosotros como iglesia.

En el punto anterior dije que Dios no usa un mismo método dos veces; a Él no le gusta repetir sus estrategias pues Él es un Dios creativo. Desde el primer versículo de la Biblia podemos encontrar esta importante verdad “En el principio creo Dios los cielos y la tierra…” (Gn 1: 1) y basta con mirar a nuestro alrededor y descubrir que es cierto, ¿Cuántas formas de vida tan diversas? ¿Cuánta gama de colores? Nunca acabaríamos de contemplar como Dios creo cada cosa, animal y rincón de este planeta; sólo atino a pensar que es un Dios creativo. Y si Dios es así con lo que adorna su creación. Cómo no será de creativo para los asuntos más importantes. El neo-pentecostalismo afirma que son creativos como Dios es creativo, y critican severamente a los movimientos cristianos históricos por conservadores. Sin embargo en honor a la verdad se están convirtiendo en exactamente lo mismo que juzgan; pues con sus danzas, gritos y exorcismos quieren que todos seamos como ellos ¿pues no que Dios es muy creativo? Ya lo dijo un Pastor de jóvenes muy exitoso llamado Dante Gebel “Se están convirtiendo en legalistas de la libertad” desean que todas las iglesias cristianas se vistan de su armadura, pero si logran eso estaremos limitando a Dios con armaduras ajenas. Por último, ponerse la armadura de Saúl trae como consecuencia lo que ya he estado mencionando varias veces a lo largo de esta predica: Frustración y Desencanto: Nos ponemos la armadura que más nos guste y después de ponérnosla descubrimos que no fuimos tan exitosos como aquellos a quienes se la copiamos, nos damos cuenta de nos somos tan efectivos y eso crea frustración en los siervos; pues tan vez sin querer nos involucramos en una insensata competencia. Pero también genera desencanto entre las personas que ministramos ¿Por qué? Porque al ver que no fue lo que se les dijo que iba a ser, se desilusionan y solamente endurecemos sus corazones a la fe en el Señor. Aunque también sucede que enseñamos equivocadamente a las personas a esperar de las formulas y las recetas pero no de Dios. David se probó la armadura, no se negó, pero ya puesta se dio cuenta de que se sentía incomodo, se sentía limitado, que no se podía mover con libertad y de nos habérsela quitado con toda seguridad si no hubiera muerto se sentiría muy frustrado y el resto del pueblo totalmente desilusionado.

III. ¿Qué debemos hacer con la Armadura de Saúl? (v. 39) “…Y David echó de si aquellas cosas”

David estaba apunto de enfrentar una gran reto, un reto de dimensiones divinas, en donde solo la ayuda de Dios podía asistirle. Pero antes de pensar en esto Saúl el rey decide vestirlo con su armadura para ayudarle a triunfar. Ya vimos que esa armadura fue hecha a la medida de Saúl pero no para David, con todo David decidió probársela y gracias a Dios se dio cuenta a tiempo de que era algo hecho para su medida así que tomo una valiente decisión “…echó de su aquellas cosas…” (v. 39) digo que fue algo valiente porque de alguna manera estaba desairando al rey. Le estaba diciendo que le estorbaba, aunque hay que resaltar que no fue grosero, fue valiente, directo, claro y respetuoso, luego entonces ¿Qué debemos hacer con la Armadura de Saúl?

En una palabra quitárnosla, por valiosa que haya sido en otro tiempo, por entrañable que sea, aunque la haya diseñado alguien muy querido, debemos hacerla a un lado y colocarla en el museo de nuestros recuerdos. Ser valientes, directos y respetuosos pero quitarla pues más caro nos sale conservarla que guardarla o regresarle a quien la creo. David se despojo de la armadura e inmediatamente se preparó para su encuentro “Tomó su bastón y se fue a buscar cinco piedras lisas en el arroyo. Puso las cinco piedras en su bolsa de pastor, tomo su honda, y salió a enfrentar al filisteo” (v. 40 ) Ya sin armaduras ajenas, David utilizo su FORMA para servir a Dios. Una vez despojados de legados ajenos debemos acercarnos sinceramente a Dios y buscar en Él los caminos únicos, los métodos y las estrategias únicas para enfrentar victoriosamente nuestros desafíos. Para eso al igual que Davis él usara nuestra FORMA. Nuestra FORMA son los recursos, talentos y dones que poseemos cada uno de nosotros. Hace algunos unos años un hermano me decía, lo que hace falta es que vengan conferencistas de fuera para enseñarnos a crecer. Hoy igual que ese día pienso que esta en un error, pues a cada iglesia Dios le ha dotado de personas con FORMAS tan diversas y ricas en recursos, talentos y dones, la Biblia dice: “Dios nos ha dado a cada uno de nosotros la habilidad de hacer bien ciertas cosas” (Rom 12: 6) Una de las excusas más gastada por los creyentes en la iglesia es “No se hacer nada” “Todo me sale mal” “No tengo nada que dar”, pero eso no es verdad. Muchos estudios han revelado que la mayoría de las personas posee entre 500 a 700 diferentes habilidades y destrezas; lo que pasa es que las desconocemos o no la utilizamos o solo la usamos para nuestro beneficio personal. Pero también parte de nuestra FORMA son nuestros antecedentes de vida, nuestras experiencias nos forman para ser servidores mejor capacitados aún las más dolorosas, Dios las permitió para capacitarnos mejor. Para determinar tu forma de servir a Dios debemos examinar al menos seis tipos de experiencias: a. Familiares (lo aprendido en la familia), b. Educacionales o académicas (estudios, grados, cursos, Capacitaciones) c. Espirituales (Momentos significativos con Dios) d. Ministeriales (Servicios prestados en otro tiempo) e. Vocacionales (Trabajo diario) f. Dolorosas (problemas, enfermedades, perdidas, etc.)

De cada una de ellas puede sacar lo provechoso y ponerlas al servicio de Dios y él te mostrará tu ministerio único, una armadura hecha a tu medida. Aldous Huxley dijo: “La experiencia no es lo que te pasa a ti. Es lo que haces con lo que te pasa” Establece una relación con Dios que sea real, cotidiana ora, lea tu Biblia y con toda seguridad hallaras tu armadura. Vivir la vida tratándose de parecerse a otro debe ser el mayor desperdicio de vida que puede haber.

Asistir a una iglesia y solamente repetir lo que siempre se ha hecho o copiar lo que otros están haciendo también es un gran desperdicio de vida. Identifiquemos la Armadura de Saúl en nuestras vidas y si ya llevamos algún tiempo probándola sin buenos resultados; despojémonos de ella y dejemos que se Jesús se encargue utilizando nuestra FORMA de darnos nuestros ministerios únicos, nuestros métodos únicos, resolviendo nuestras necesidades únicas en el tiempo específico que él tiene para nosotros. Unámonos al poderoso Jesús diariamente y lo descubriremos pronto.

Anuncios

Comentarios en: "¿Te quedó grande la armadura?" (1)

  1. ¡Exelente!!!! Realmente los cristianos de hoy en día deberíamos dejar de tratar de buscar metodos de evangelización y crecimiento observando lo que hacen otras iglesias y buscar más en oración cuál es el método que el Señor tiene para cada iglesia en particular.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Nube de etiquetas

A %d blogueros les gusta esto: