En busca de la verdadera felicidad

Sedllenos

“No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes sed llenos del Espíritu Santo.” – Efesios 5:18

 

La vida cristiana es una vida feliz; es una vida llena de alegría. ¿Por qué recurre aquel pobre tipo a la bebida? Porque se siente miserable. Desea estar feliz; pero está triste. Al pensar en la vida se agranda su tristeza. Se fija en otras personas y las ve tan tristes como él mismo; sin embargo, lo único que él desea es estar feliz. Por eso recurre al vicio, cualquiera que este sea. Está en busca de alegría, está en busca de felicidad.

 

“¿También estás en busca de felicidad y alegría?” dice Pablo. Muy bien, si es así, ‘sed llenos del Espíritu Santo’.

¿Has pensado que esta vida cristiana es aburrida e insípida? En ese caso estás totalmente equivocado en tu concepto.

“Pero”, dice, “esa es la impresión que me da la gente cristiana”. Tanto peor para ellos. Dios tenga misericordia de nosotros si alguna vez hemos representado esta vida como aburrida e insípida. Vuelvo a decir, la vida cristiana es una vida emocionante, es feliz y  llena de regocijo.

Escuche al Antiguo Testamento: “El gozo del Señor es vuestra fortaleza”. Escuche al apóstol escribiendo a los filipenses, “Regocijaos en el Señor siempre; otra vez digo: regocijaos” (Filipenses 4:4).

En estos grandes términos se vive la vida y la fe cristiana.

Editor: Esdras Mendoza Rios

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 28 seguidores